Fragmento de la Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición

Fragmento de la Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición

El texto que presentamos a continuación ha sido escrito durante el semestre 2022-3, por estudiantes de las asignaturas "Taller de Comunicación Escrita" y "Comunicación Oral y Escrita", impartidas en la Universidad Autónoma de Occidente. La publicación de este trabajo destacado tiene como objetivo estimular el inagotable talento de nuestros jóvenes en formación.

Fragmento de la Declaración de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición

Escrito por: Valentina López Saldarriaga.


Este fragmento, hace parte del informe final de la Comisión de la Verdad revelado el 28 de junio de 2022. El texto hace un recorrido sobre los hechos ocurridos en el territorio nacional, mostrando la realidad de quienes vivieron la guerra. Para esto, presenta detalles sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos tanto por la guerrilla como por los paramilitares y el ejército colombiano, que afectaron a la población civil.

Este documento es de dominio público y cumple con los compromisos pactados en el Acuerdo de Paz. Su objetivo, es esclarecer la verdad sobre lo ocurrido durante el conflicto armado, difundirla y establecer recomendaciones para la no repetición. Junto a lo anterior, brinda respuesta a los interrogantes de las victimas dignificando así, su lucha. Además, explica el contexto social y político que permitió que los crímenes pasaran casi desapercibidos por la población, y, sobre todo, busca entender la negligencia ejercida por los órganos del gobierno cuyo trabajo era proteger a la ciudadanía.

El texto inicia planteando las dos etapas en las que se dividió la investigación: acoger la realidad de las víctimas y la explicación para poder afirmar. Los autores destacan la importancia de escuchar el testimonio de quienes vivieron el conflicto en carne propia. Es así que se reunieron con ellos y escucharon las historias de quienes en su mayoría eran campesinos, miembros de resguardos indígenas y comunidades negras. Se enfatiza en la naturaleza violenta del conflicto armado que vivieron y siguen lamentando las víctimas y sus familiares. La Comisión se une a las voces de todos ellos y reclama con indignación a los colombianos la indiferencia que permitió tanta muerte.

La primera etapa muestra los hechos ocurridos durante el conflicto. Menciona a los niños y niñas que reclutaron para participar en la lucha armada. También, a los jóvenes que protagonizaron los conocidos falsos positivos. Las masacres de pueblos causadas por el fuego cruzado entre guerrillas y paramilitares. Demuestra la lucha de quienes tuvieron que huir del país y quienes resistieron. Además, plantea que la economía colombiana se benefició del conflicto, posible razón por la que el gobierno de ese entonces no parecía buscar verdaderas soluciones que llevaran a la restauración y la no repetición. Todo esto generó un profundo dolor que se convirtió en la lucha por los derechos humanos.

Finalmente, La comisión indica el método con el cual busca llegar a la verdad. Con ayuda de los testimonios y la investigación del contexto histórico, se crea la mejor explicación posible de los hechos y esta misma se somete a nuevos cuestionamientos que podrían contradecirla. El fragmento concluye aceptando la complejidad de los resultados, que se ven condicionados por diversos factores que hacen parte de algo mucho más grande.

Teniendo en cuenta lo anterior, se concluye que el narcotráfico fue un factor determinante para la persistencia del conflicto armado y ha sido protagonista en la historia política del país. Resulta innegable la participación del comercio de narcóticos en la economía colombiana. Los economistas Daniel Mejía y Daniel M. Rico encontraron que los ingresos del narcotráfico han representado hasta el 2% del PIB colombiano, esta cifra aumenta para la década de los sesenta y setenta, cuando las guerrillas utilizaron el negocio de la droga como principal fuente de financiación. Por su parte, el campesinado a falta de una política agraria efectiva, encontró en el cultivo de coca una alternativa para su sustento económico, contrarrestando de esta manera los efectos del abandono estatal. En este orden de ideas, los campesinos cultivaban la coca y las guerrillas la comercializaban, creándose en torno al narcotráfico un sistema de enriquecimiento al margen de la ley.

Sin embargo, no fueron solo estos dos sectores quienes se beneficiaron de dicha actividad, puesto que en 1984 narcotraficantes como Gonzalo Rodríguez Gacha y Pablo Escobar decidieron apoyar a los paramilitares tras el ataque de las FARC a los laboratorios de Rodríguez Gacha. Años mas tarde, estos mismos lazos generarían enfrentamientos entre grupos paramilitares, que querían hacerse con el control del negocio para su propia financiación (Comisión de la Verdad, 2022). Hay que aclarar que no fueron solo grupos al margen de la ley quienes se vieron involucrados en el negocio, incluso la policía sabia de dicho comercio, así lo relató para la Comisión, un exparamilitar involucrado «Si pagaba impuesto el que vendía cigarrillos, imagínese el que vendía bazuco, coca, pepas, todo eso. Todo el mundo pagaba impuesto. Nosotros garantizábamos que la Policía no llegara, le pagábamos a la Policía, ganábamos y todo estaba controlado. Si usted llegaba a consumir y no pagaba, nosotros nos encargábamos de eso. Era un control total sobre toda la sociedad, sobre negocios ilegales y legales». Los grupos paramilitares obtuvieron un poder sobre la ciudadanía equiparable al de las autoridades, y esto no era un secreto, lo que demuestra que efectivamente existían irregularidades dentro de los órganos gubernamentales.

Incluso, los altos mandos del gobierno se encontraban envueltos en esta polémica, pues el aumento de la competencia política generaba mayores costos a las campañas, lo que incentivó la corrupción, este fue el caso del presidente Samper, a quien mediante el proceso 8000 se le acusó de mantener nexos con el narcotráfico para el financiamiento de su campaña electoral (Señal Memoria, 2020). Al igual que él muchos otros candidatos fueron acusados de financiamiento ilícito y es así, que el narcotráfico adquirió poder y control de la política colombiana. Debido a esto la democracia y la función del Estado se han visto demeritadas a través de los años.

Sin lugar a duda la historia de Colombia no puede ser entendida sin mencionar el narcotráfico. Muchos buscaron en el negocio una alternativa fácil para lograr sus objetivos, desde los grupos armados al margen de la ley hasta los funcionaros del gobierno, todos buscaron aprovecharse de lo que las drogan podían ofrecer. A quienes tenían el poder en sus manos les costaba buscar la paz que quienes estaban siendo asesinados tanto aclamaban, haciendo de la guerra una competencia por el poder sobre toda la nación.


Bibliografía

Mejía, D y Rico, D. (2010). La microeconomía de la producción y tráfico de cocaína en Colombia. Colombia: Universidad de Los Andes. UNODC. (s.f). UNODC y Ministerio de Justicia presentan investigación sobre narcotráfico en Colombia. Recuperado el 29 de septiembre del 2022 de https://www.unodc.org/colombia/es/investigacionarcotrafico.html

Comisión de la Verdad. (2022). Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de Colombia. Comisión de la Verdad. https://drive.google.com/viewerng/viewer?url=https://embeber-pdf-arc.s3.amazonaws.com/Informe+Final+capi%CC%81tulo+Hallazgos+y+recomendaciones+(2)-1656448440774.pdf

Señal Memoria. (2020). Politica y narcotráfico en Colombia: 25 años del “Proceso 8000”. Recuperado el 29 de septiembre del 2022 de https://www.senalmemoria.co/proceso-8000-historia-politica